«Soy una buena persona»: ¿realmente lo eres?

«Soy una buena persona»: ¿realmente lo eres?

Seguro que has escuchado y leido a gente definirse como buena persona, y siempre me he preguntado si realmente lo son porque pienso que no decimos lo que somos: eso lo marcan nuestros actos.

Así que vamos a hacer más abajo un ejercicio importante de sinceridad absoluta, un autoanálisis para comprobar si en verdad pregonamos con palabras pero sin acción.

Esto no es un sermón, ni una guía de cómo comportarse: es un ejercicio de reflexión para aquell@s que siempre tienen en la boca «soy una buena persona», sin pararse a pensar si realmente lo son.

Da al play y lee «»Soy buena persona»: ¿realmente lo eres?» con la música que te aconsejo:

AGORAPHOBIA, tema «The World is Diying» por la interpretación vocal rabiosa y las ambientaciones instrumentales inquietantes. Además, el título acompaña perfectamente el sentimiento que me despierta cómo alrededor hay mucha gente vendiéndose de una manera, pero cuando las observas realmente queda claro que mienten más que hablan.

Esta formación gallega ejecuta un sonido enfocado hacia el rock alternativo con enfoque oscuro, de ahí que las ubique dentro de lo que denomino Black Rock.

Este texto lo tenía en mis borradores desde 2015, y escuchando esta pieza lo he terminado y reutilizado por fin. Si quieres leer este fideo de opinión con una BSO que considero acorde no dudes en dar al play y degustar el texto al máximo posible:

Analiza si realmente eres buena persona

Venga, no te cortes que ahora mismo solo estamos tú y yo en este texto y voy a ponértelo muy fácil, ya que tan solo tendrás que seguir leyendo y ni siquiera se trata de que rellenes cuestionarios ni cosas así.

Obviamente aquí de lo que se trata es de que te sinceres contigo mism@, y voy a acompañarte en el sencillo proceso porque igualmente reflexionaré para mis adentros -recuerda que en este blog la autocrítica es indispensable-.

Solo necesitas leer y un espejo imaginario -o real, tú decides- para mirarte cara a cara. Y ahora pregúntate lo siguiente:

  • ¿Qué estás haciendo por las personas que tienes a tu lado?
  • ¿En el trabajo ayudas a tus compañer@s sin venderlos ni traicionarlos, actuando con ell@s como a ti te gustaría que actuaran contigo?
  • Medita si das el apoyo necesario a tu familia más querida, con la que tienes buen trato y relación: ¿estás implicad@ cuando te necesitan?
  • Reflexiona si cuando un/a amig@ tiene problemas acudes a prestarle tu hombro y tu oreja para que llore y exprese sus sentimientos, como te gustaría que hicieran contigo cuando lo necesitas -y que si tienes verdader@s amig@s harán sin duda alguna-.
  • Analiza si velas por la buena convivencia con tus vecin@s.
  • ¿Pones las cosas fáciles en el colegio de tus hij@s?
  • ¿Devuelves dinero cuando te cobran de más en establecimientos?
  • ¿Ayudas a gente desconocida cuando las redes sociales no te ven?
  • ¿Antepones a otr@s antes que tus caprichos? Esto hay que aplicarlo en cualquier ámbito.
  • ¿Has pisado alguna vez a alguien en el trabajo por conseguir incentivos, o por prosperar de algún modo sea cual fuera el premio?
  • ¿Ves a l@s demás como competencia en ámbito laboral?
  • Añade lo que quieras.

No te definas, tan solo actúa y serán los actos quienes mejor hablen de ti

El que es buena persona probablemente no lo dirá nunca en voz alta porque tal vez ni sea consciente de que lo es. 

Si algo tengo claro es que un síntoma de quien miente es precisamente definirse como buena persona y, sinceramente, no me imagino a Gandhi en conversaciones con gente hablando de sí mismo de esa manera, ni tampoco a María Teresa de Calcuta -por poner dos ejemplos de personas bondadosas que hicieron en vez de solo hablar-.

Por otro lado puede que escuches esta frase a individuos con tendencias trepas en el trabajo; puede que sean vecin@s que les gusta montar juergas semanales en sus casas importándoles una mierda si hay niñ@s durmiendo en los pisos de al lado; tal vez son esos familiares que nunca están cuando se necesitan pero que exigen la presencia de los suyos ante sus penurias; lo mismo es de ese tipo de amistades que solo llaman para contar sus historias o para pedir favores y reclamar aquello que no dan nunca a sus amig@s…

Como puedes comprobar de esta selección de ejemplos saqué las preguntas a hacerte más arriba para reflexionar si realmente eres buena persona. Pero no hay sistema de puntos como en cuestionarios de revistas: aquí la única persona capaz de juzgarte eres tú. En mi caso sigo puliendo aspectos en los que flaqueo -no son pocos- así que estoy lejos de considerarme buena persona precisamente por ser consciente de mis propios pliegues, esos lados oscuros que todo el mundo tiene y que a veces cuesta aceptar.

El cambio empieza por la propia persona

Si en algún momento de tu vida vas a decir en voz alta que eres una buena persona, por favor, piensa antes de afirmarlo y guarda esa frase en tu cabeza recordando que solo nos definen con absoluta sinceridad nuestros actos.

Además, nutre tu día a día con acciones que te enorgullezcan a ti y a tu gente teniendo en cuenta la premisa «trabajo a diario para poder ser la mejor persona posible».

También rescata de vez en cuando la idea «de nada sirve hablar si luego se hace lo contrario de lo que se dice».

Desde luego son estos pequeños trabajos personales los que pueden generar grandes cambios si nos los aplicamos a tiempo…


¿Qué más preguntas meterías en el apartado para el autoanálisis?

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